Home El Pais Pyme Contact El Pais Pyme QUIÉNES SOMOS I EDITORIALES I CARACTERIZACIÓN DE LAS REGIONES I PROYECTOS
Search El Pais Pyme
El Pais Pyme
Sábado 17 de Agosto de 2019
Newsletter El Pais Pyme

Publicidad El Pais Pyme Publicidad El Pais Pyme Publicidad El Pais Pyme Publicidad El Pais Pyme

 Publicidad El Pais Pyme

28/12/2018

DEL AÑO NUEVO A LA ESPERANZA VIEJA

Cuando cierra un año, se genera una expectativa casi atávica, de que el nuevo año será pródigo en buenaventuras, trabajo, bienestar, educación y salud en el tope de nuestras aspiraciones. Todo ello acompañado de un “billete del Gordo de Fin de Año”, al que ponemos también muchas ilusiones.

Con el cierre del año, no se cierran los problemas, no se terminan nuestros pesares y seguramente seguirá el tiempo de crisis. Cuando las estadísticas expresan que tenemos 33,6% de pobres -13.600.00 argentinos sin contar la pobreza rural según el Observatorio de la UCA, con un aumento de 161.500 nuevos indigentes, que existen en este país rico un 48% de niños en situación de pobreza e indigencia, 9% de desempleados – que seguramente aumentará al cierre del cuarto trimestre -, cuando se han destruido más de 300.00 empleos en los últimos 3 años y cuando aún insisten en que lo peor no pasó, entonces tenemos que recurrir a la esperanza vieja.

Es esa esperanza de que solo el pueblo salvará al pueblo, de que somos capaces de resurgir entre las cenizas del campo arrasado y volver a crear nuevos emprendimientos, nuevos puestos de trabajo, más bienestar a partir de las pymes de todos los sectores productivos, pero acompañado de un estado que intervenga en el manejo de las variables del famoso mercado, que no es otro que el conjunto de intereses de los grandes grupos concentradores de la riqueza. Es decir, un estado presente que administre nuestros recursos con una vara distinta a la de hoy, con más justicia para todos, con más solidaridad, justicia social y comprensión hacia los desposeídos.

La esperanza vieja es la de nuestros padres, que sabían que con su trabajo podían alimentar a su familia, educar a sus hijos, tener un techo propio y proyectar para el futuro mayor bienestar personal y social. Una esperanza vieja, pero fresca en su concepto de que el origen del orden social radica en la propia sociedad, la cual deposita por un tiempo limitado el poder de administrar los bienes públicos, a un poder ejecutivo que luego deberá rendir cuentas de su trabajo. En definitiva, una sociedad fideicomisaria que entrega el poder regulado por los otros poderes del estado, a una persona, el Presidente, que deberá saber hacer la tarea para el cual lo contratamos y para la cual se postuló. De no ser así, no tendrá el voto de los que fueron defraudados y afectados por esa administración transitoria.

Año Nuevo, esperanza vieja en medio de una crisis recurrente que parece que los argentinos no sabemos, no podemos, no queremos evitar. Cuando los intereses políticos y económicos de personas y de grupos se antepone al bienestar general, algo no está funcionando bien, y será entonces el tiempo de que los fiduciantes, es decir el conjunto de los argentinos, le pidamos al fiduciario, que nos permita cambiar de persona al cual depositar la confianza.

Compartí esta noticia

 

 

 

 

 

Publicar El Pais Pyme
INFORMACION DE MERCADOS
 DIVISAS
  Compra Venta
  Dólar: 54,72 59,72
  Euro: 62,33 68,69
  Real: 12.84 14.96
  Fuente: Ámbito Financiero
  INFORMACION GENERAL DE
  MERCADOS